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Tu primera nómina: qué significa cada descuento y qué conviene comprobar

La primera nómina suele traer más preguntas que dinero: aparecen cifras con nombres como «devengado», «base de cotización» o «IRPF» y ninguna viene con instrucciones. No hace falta entender de derecho laboral para leerla; basta con saber qué es cada bloque y qué conviene mirar dos veces. Eso es lo que vas a tener al terminar.

Redacción BrooNews · 24/09/2026 09:02 · Actualizado 24/09/2026 09:02
Tu primera nómina: qué significa cada descuento y qué conviene comprobar
Tu primera nómina: qué significa cada descuento y qué conviene comprobar · Crédito: BrooNews
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INFORMACIÓN · GENERADO SUSTANCIALMENTE CON IA · TEXTO/AUDIO

Arriba del todo, tu nómina suma todo lo que tu trabajo ha generado ese mes: el salario base, más los pluses si los hay, más las horas extra si las trabajaste. Esa suma tiene un nombre poco intuitivo, «total devengado», y es lo mismo que el salario bruto: el número más grande del documento y también el que menos se parece a lo que vas a ver en tu cuenta.

Debajo aparecen las deducciones: las cantidades que se restan de ese bruto antes de pagarte. Lo que queda es el salario neto, el que de verdad ingresa tu banco. Bruto y neto no son dos nombres para lo mismo: son el antes y el después de esas deducciones, y la diferencia entre ambos puede sorprender ese primer mes si no la esperabas.

La deducción más grande normalmente no es un impuesto: es la cotización a la Seguridad Social. Una parte la paga tu empresa y no aparece en tu nómina; otra parte te la descuentan a ti, repartida en varias partidas distintas, no en una sola. Según la orden que fija los tipos de cotización para 2026, la parte de contingencias comunes a cargo de la persona trabajadora es del 4,70 %, a la que se suma un 0,15 % para el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, un fondo creado para reforzar el sistema de pensiones a medio plazo. A esas dos se añaden partidas más pequeñas, como desempleo y formación profesional: el ejemplo más abajo las reúne todas para que veas el conjunto completo, no solo las dos mayores.

Esos porcentajes no se aplican sobre cualquier cifra, sino sobre tu «base de cotización». La Seguridad Social la define como tu retribución total del mes, incluyendo la parte proporcional de las pagas extraordinarias, por lo que puede no coincidir exactamente con tu salario base. Esa base importa más allá de este mes: de ella depende después el cálculo de tu futura pensión o de una posible baja médica, no solo lo que te descuentan ahora.

La otra deducción habitual es la retención de IRPF: un adelanto del impuesto sobre la renta que tu empresa ingresa en tu nombre. A diferencia de la Seguridad Social, aquí no hay un porcentaje único para todo el mundo. Depende de tu salario, tu tipo de contrato y tu situación personal y familiar, datos que tú mismo comunicas a la empresa en un documento llamado modelo 145. Ese documento no se envía a Hacienda: queda archivado en la empresa, que lo usa para calcular cuánto te retiene cada mes.

Esto explica algo que suele desconcertar en un primer trabajo: dos personas con el mismo sueldo bruto pueden tener un neto distinto en su nómina sin que eso sea un error, si los datos personales que cada una declaró en su modelo 145 no son los mismos.

Imagina —es un ejemplo inventado, no una nómina real ni una media de nadie— a alguien con contrato indefinido y un salario base de 1.400 euros brutos al mes, sin pluses ni horas extra y con las pagas extra prorrateadas en las doce mensualidades: así su base de cotización coincide con su total devengado, 1.400 euros. Sobre esa base se aplican cuatro deducciones de Seguridad Social a cargo del trabajador, no solo dos: 4,70 % por contingencias comunes (65,80 euros), 1,55 % por desempleo en contrato indefinido (21,70 euros), 0,10 % por formación profesional (1,40 euros) y 0,15 % por el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (2,10 euros). En total, 91 euros de deducciones de Seguridad Social: el conjunto completo que corresponde a este supuesto. Quedan 1.309 euros antes de la retención de IRPF. Esa retención también se resta del sueldo, pero su porcentaje depende —como se ha explicado— de los datos personales y familiares que cada persona declara en su modelo 145, así que no existe un tipo único que aplicar a un caso inventado. Por eso este ejemplo no cierra con una cifra de neto final: inventar ese último descuento significaría dar un neto que no se puede demostrar. Lo comprobable es la estructura completa —bruto, base de cotización, cuatro deducciones de Seguridad Social con su porcentaje oficial cada una, y una retención de IRPF pendiente cuyo importe solo puede calcularse para una persona real, no para un supuesto genérico—.

Da igual el formato exacto que use tu empresa: el Estatuto de los Trabajadores obliga a entregarte un recibo individual y justificativo del pago, con las percepciones y las deducciones separadas con claridad. Debe ajustarse al modelo oficial del ministerio competente, salvo que tu convenio colectivo fije otro modelo igual de claro. Si tu nómina es una lista de cifras sin que se entienda qué es cada una, no es solo un problema de diseño: no cumple lo que exige la ley.

Antes de alarmarte, compara tres cosas: el salario que figura en tu contrato o en el convenio que te corresponde, las horas y pluses que realmente trabajaste ese mes, y los datos personales que declaraste en el modelo 145 —si cambiaron y no los actualizaste, tu retención de IRPF puede no ser la que esperabas—. La mayoría de los desajustes se explican así, y en Recursos Humanos pueden aclararlos enseñándote el desglose.

Si después de preguntar sigue sin cuadrar, existe un cauce oficial: la Inspección de Trabajo y Seguridad Social admite denuncias de cualquier persona trabajadora sobre incumplimientos en nómina o cotización, de forma presencial, por sede electrónica o por correo postal. No hace falta llegar tan lejos por una duda puntual, pero conviene saber que el cauce existe.

Que el total devengado coincida con tu salario base y los pluses acordados. Que la base de cotización sea coherente con tu retribución de ese mes. Que las deducciones de Seguridad Social correspondan a los porcentajes de tu tipo de contrato. Que tus datos personales en el modelo 145 sigan siendo los correctos. Que el neto que ves en el papel sea exactamente el que recibes en tu cuenta.

Fuentes

sede.agenciatributaria.gob.eswww.boe.eswww.grupo2000.eswww.iberley.eswww.seg-social.es
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