1. Detectamos una historia
Una pista abre una historia, no una noticia terminada. Registramos su origen, la separamos de otras fuentes y evitamos convertir un resumen automático en evidencia.
2. Construimos un dossier
Conservamos copias trazables de las fuentes permitidas, identificamos afirmaciones concretas y enlazamos cada una con fragmentos que la respaldan, contradicen o dejan abierta.
3. Verificamos antes de redactar
Revisamos nombres, fechas, cifras, citas, unidades, imágenes y cuentas sociales según el riesgo. Una afirmación material incierta o sin evidencia bloquea la aprobación.
4. Redactamos con límites
Una herramienta puede proponer un borrador sólo desde el dossier autorizado. La salida conserva su modelo, instrucciones, solicitante y resultado; nunca se convierte por sí sola en una publicación.
5. Una persona aprueba
Texto y assets se revisan por separado. El checklist editorial vuelve a calcular sus controles automáticos y exige una decisión humana registrada sobre la versión exacta.
6. Publicamos, corregimos y explicamos
La noticia pública muestra autoría, responsable editorial, fecha y fuentes. Las correcciones materiales no se esconden y una retirada conserva una explicación siempre que sea seguro y legal.
Los criterios completos están en la Política editorial. El uso de automatización se explica en Cómo trabaja la IA.
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